...la tierra se fertiliza y allí donde quedó una grieta crece una nueva máquina, verde, rebelde y con el corazón palpitando lleno de savia.

lunes, 11 de septiembre de 2017

respiro

si un día dejo de abrazar a los árboles
si un día dejo de escribir
si un día dejan de brillar mis ojos
y su luz sólo es reflejo de un mundo que se mueve alrededor
si dejo de escuchar los pájaros en la mañana
y de admirar a la luna en mi desvelo
si dejo de sentir sus manos calientes
o sus sonrisas corriendo por la casa
si un día dejo de escribir
y me lanzo al vacío de la rutina

respiro

si he dejado de escribir
que los árboles, los pájaros, los ojos, manos, risas, las mañanas, las lunas, la luz y las sombras, los vacíos y las rutinas
sepan
y que quede muy en claro, que el río aún nace de mí

y que viene con bravura.

domingo, 29 de mayo de 2016

seguir algo que se escucha en un sueño

En estos días de sueños interrumpidos, el cansancio no me oculta la mirada positiva. Despertar tres o cuatro veces por noche, a veces ni siquiera abrir los ojos, pero despertar en fin; me permite ser más conciente de los sueños. A veces recuerdo pequeñas historias sin sentido, a veces sólo un momento, una situación, una imagen. La mayoría de las veces, sin embargo, mis sueños son complejos, están llenos de posibles sentidos, enseñanzas o visiones. A veces soy otra persona, a veces ni siquiera soy parte de la historia. Pero siempre tienen un impacto, revuelven, desacomodan, inquietan.
Anoche, en uno de mis desvelos, soñé que subía a un colectivo. Estaba sentada y empezaba a ver que conocía a todas las personas en él, excepto el chofer, estaba lleno de amigas mías; caras que veo siempre y algunas que no veo hace muchos años. Maile, Guadu, Marti y Jupi, Bere, Cris, Jose, Gabi... y una de ellas (no recuerdo quién) me pregunta: ¿estás escribiendo Anu? y asoman otras voces desde diferentes asientos... ¿estás escribiendo? ¿y la poesía?. Y les explico que tengo una hija, que mi vida cambió mucho, que no encuentro el tiempo, que el trabajo, que... y me quedo en silencio y las miro. Y allí alguien se levanta, una amiga, y me dice que no deje de hacer las cosas importantes de la vida.
Y despierto. Ema tose, o vomita, o ya no sé. La acurruco al costado de mi pecho y el sueño vuelve lentamente. Me duermo y guardo con fuerza este sueño para recordarlo en la mañana. Para escribir.
Gracias amigas.


jueves, 31 de diciembre de 2015

dos cero uno seis

digo
siempre en esta fecha siento que debo decir
algo sobre el "fin"
mirando hacia atrás, también hacia adelante
y sobre todo mirando-me acá
qué me rodea, con qué
mi cuerpo roza el día,
la noche

Las palabras nunca parecen suficientes.

Este 2015... digo, el año 2015, único e irrepetible (por suerte el tiempo lo es!)
me suelta palabras en el aire cálido y húmedo del diciembre platense

hace un año, escribía unas palabras desde el sur, con la paz y las locuras del lugar donde nací y crecí y disfruté durante 18 años. En mi vientre latía un pececito, creciendo lento y llenando mi vida de misterios por venir. Hace dos años, con #MatiasDavid nos llenábamos de harina en las callecitas de San Agustín, al sur de Colombia, en los primeros días de un viaje maravilloso, de esos que se pegan para siempre al corazón.

hoy la tarde nos encuentra en preparativos para cenar con vecinxs, con compañerxs de un proyecto largo y colectivo: un barrio. Un sueño que es más que una propiedad, que un techo propio, porque es un sueño conseguido con el esfuerzo de muchas manos, de muchas voluntades; porque es un logro colectivo. Y algo de esto es lo que me importa desear para los días siguientes:
que el 2016 nos encuentre en colectivo
luchando por lo que deseamos, por aquello que creemos que es justo
por la diversidad, por la libertad de expresión, por nuestros derechos

...en 2015 nació Ema Lihuen, la recibimos en casa sin darnos cuenta, entre música, gritos y sensaciones indescriptibles: nació en la intimidad de nuestro nido, llena de afecto, llena de tranquilidad. Nunca pensé que la vida me sorprendería con algo tan nuevo, tan maravilloso. Hace 9 meses que la vida es distinta, y aunque a veces se hace un poco cuesta arriba, hay un pequeño ser que nos sonríe y se lleva con sus ojos brillantes toda tristeza, toda duda. Porque se suele hablar fácil de la maternidad como un desafío, como un sacrificio; pero eso sería mirar un medio vaso vacío: porque hay mucho más de que hablar, de lo sorprendente que es ver a un pequeño ser cómo crece día a día, sus nuevos gestos, sus aprendizajes tan lentos y maravillosos del mundo... su paz cuando duerme en tus brazos, sus manitos pequeñas pidiendo un abrazo. Y la lista podría ser infinita!

Este año como nunca aprendí a decir que no. Con dolor a veces porque elegir cuesta. Pero con grandes aprendizajes. Porque tenemos límites como personas, límites que podemos decidir para mantener nuestra salud, nuestra integridad. Porque tenemos deseos, proyectos, objetivos; y para alcanzarlos, aunque cueste hacerlo, a veces debemos elegir... porque no quiero ser una máquina que todo lo puede y porque a veces es lindo tener un ratito para tomar unos mates en el patio y no hacer nada. Y es lindo también dedicar un domingo a una asamblea, o una tarde a jugar con mi hija. Porque me gusta mi trabajo y no quiero dejarlo, aunque implique dejar otros placeres.... y porque todo se puede empezar en otro momento. 
brindaré esta noche, entonces, por las madres
por aquellas que conocí este año y me acompañan tanto
por las madres de mi familia que me apoyan y aconsejan
por las madres que se organizan y luchan por sus derechos
por la ley de parto respetado
por los espacios como Casa Curumí que nos abrazan
por los padres que se dedican amorosos a sus hijxs
Matias David: también brindo por vos amor!
y por lxs bebés que con sus nacimientos
han venido a revolucionar nuestras vidas

En estos días de incertidumbres, más que nunca deseo brindar por seguir teniendo fuerzas, ideas y corazones intrépidos. Así que, 2016 del calendario gregoriano occidental, acá te estamos esperando!
Por estos pagos, seguiremos sembrando y cultivando sueños.